Durante el siglo XX empezamos a mirar el cielo en otras luces que no son la que vemos con los ojos. Tenemos ahora telescopios en ondas de radio, infrarrojo, ultravioleta, rayos X o rayos gamma.
Las primeras observaciones del cielo en rayos X revelaron que el "cielo X" no se parece en nada al cielo que vemos con nuestros ojos. La mayor parte de las estrellas son invisibles en rayos X. Simplemente no son lo suficientemente energéticas para producir este tipo de luz. En cambio se encontraron toda una serie de "estrellas X", fuentes que no correspondían a ningun objeto conocido pero que eran de las más brillantes del cielo en la banda X. Se le empezó a llamar con el nombre de la constelación en el que estaban y un número. Por ejemplo al objeto X más brillante de la constelación de Cygnus se le llamo Cygnus X-1.
Con el tiempo se descubrió que muchos de estos objetos eran realmente exóticos. Cygnus X-1, por ejemplo, es un sistema de dos estrellas que están orbitando una alrededor de la otra. Una de ellas es una estrella con una masa muy grande, mucho mayor que la de nuestro Sol. La otra ni siquiera es una estrella propiamente dicha sino un agujero negro. Este agujero negro es "estelar", o sea, que se formó por del colapso de una estrella.
El agujero negro está muy cerca de la estrella masiva y va arrancándole material. El material cae dando vueltas hacia el agujero negro, cada vez más rapido, y va calentándose hasta emitir rayos X. Este tipo de objetos se llaman binarias de rayos X y Cygnus X-1 es una de las más interesantes porque es muy brillante y porque uno de las componentes de la binaria es con toda seguridad un agujero negro. El dibujo de arriba es una representación imaginada de una binaria (cortesía de la Agencia Espacial Europea).
Se han detectado antes rayos gamma de muy alta energía de otras binarias X. Por ejemplo MAGIC ya detectó en 2006 la binaria LS I +61 303. Ahora con MAGIC hemos detectado por primera vez rayos gamma de Cygnus X-1. Como Cygnus X-1 contiene seguro un agujero negro, esta es la primera vez que se detectan a ciencia cierta rayos gamma de los alrededores de un agujero negro estelar. El análisis de estos datos se ha realizado en el IFAE (para más detalles, contactar con Javier Rico). El objeto fue propuesto fundamentalmente por miembros de la Universidad de Barcelona, el IFAE y el Instituto de Ciencias del Espacio.
El descubrimiento es aun más interesante porque Cygnus X-1 no emite normalmente rayos gamma. Lo hemos seguido durante el verano de 2006 y solo lo hemos visto brillar en gamma durante un par de horas el 25 de septiembre. O sea que es un objeto extremadamente variable. Podría ser que Cygnus X-1 sólo brille en gamma cuando el agujero negro arranca una cantidad sustancial de material de la estrella compañera o cuando el material que da vueltas alrededor del agujero negro es engullido repentinanente.